About the author

I am the author, co-author, secondary-author, ghost-author, and non-author of articles, speeches, book chapters, and even entire books! The most recent can be found at LosingMyReligions.net. Currently, I am President of One Step for Animals; previously, I was shitcanned from so many nonprofits that we can’t list them all here. Before my unfortunate encounter with activism, I was an aerospace engineer who wanted to work for NASA (to impress Carl Sagan). My hobbies include photography, almost dying, and {REDACTED}. I live in Tucson with my soulmate and reluctant editor Anne, along with the occasional snake and scorpion.

Friday, November 14, 2014

Las lecciones arraigadas en el activismo pueden dañar a los animales

Thanks to José Ramón Mallén Vargas-Machuca for the translation!


Pongamos que hemos conseguido elaborar lo que creemos sea el argumento más infalible a favor de vegatarianismo/veganismo, y se lo exponemos a diez personas. Sorprendentemente cinco de llas dejan de comer animales; las otras deciden "comer mejor" dejando las carnes rojas, siguiendo las típicas sugerencias de sus doctores y amigos.

Podríamos pensar, "¿Un 50% de éxito? ¡Estamos en el camino adecuado!". Así solía pensar yo. Pero los años me han enseñado a preguntar: ¿En realidad, cómo afecta el argumento a los animales?

Cada año, un estadounidonense promedio come 23 aves, 1/3 de un cerdo y 1/10 de una vaca. Para producir el mismo número de raciones que proporciona un buey se necesitan alrededor de 193 aves (pollos y pavos). Para un cerdo se requieren 56 aves.

De esta manera, antes de exponer nuestro argumento a las diez personas estas comían un total de 234 animales al año de los mencionados. Tras nuestra exposición, las mismas diez, incluidas las cinco que se unieron a nuestro club vegetariano, comerán 296 animales al año. Esto sucede porque, a pesar de que convencimos a la mitad de dejar de comer animales, el resto sustituyó las carnes rojas con aves para comer de manera más saludable.

Sustituir las carnes rojas con pollo es un hecho bien documentado. Por ejemplo, como dice Daniel (un epidemiólogo nutricional del Centro para el Cáncer MD Anderson de la universidad de Texas, "si se observan las recomendaciones nutricionales propuestas por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos [y otras instituciones para la salud], en ellas se recomienda reducir las carnes rojas y sustituirlas con carnes sin grasa, carnes de aves y pescado. También hemos observado por medio de otros datos que la gente está pasándose a las carnes de ave."


Existen estudios contradictorios de cuánta cantidad de pollo es comida por las personas que dejan las carnes rojas por completo. Pero para las personas que solo reducen la cantidad de carnes rojas (la mayoría por motivos de salud), los datos son absolutamente claros: las personas que solo reducen las carnes rojas comen mucho, pero mucho pollo. En el mayor estudio realizado en fechas recientes, por ejemplo, aquellos que comen la menor cantidad de carnes rojas comen un 50% más de pollo que aquellos que comen mayor cantidad de carnes rojas. [Aston, L. M., et al. Meat Intake in Britain in Relation to Other Dietary Components and to Demographic and Risk Factor Variables: Analyses Based on the National Diet and Nutrition Survey of 2000/2001. Journal of Human Nutrition and Dietetics 26(1), October 18, 2012.]

¡Un 50% más! Los hechos son claros: cualquier cosa que lleve  a la gente a reducir el consumo de carnes rojas daña a los animales activamente.

Por supuesto, todos conocemos a personas que se han hecho vegetarianas o veganas por motivos de salud. Como difusores del vegetarianismo, estamos en una posición en la que es fácil oír de estas personas y recordarlas. Cuando hacemos encuestas a vegetarianos (y/o a personas que reducen la cantidad de carne), por supuesto que algunas veces escuchamos el "argumento de la salud" como motivación. Pero encuestar solo a vegetarianos no nos muestra el alcance completo de ningún argumento. El error está en pensar que los vegetarianos por motivos de salud que conocemos o encuestamos son una muestra real de la sociedad. Y no lo son. En vez de eso, constituyen una sub-grupo que elegimos por nuestras preferencias.

La historia nos enseña que comer menos animales de tamaño grande y más animales pequeños por motivos de salud no constituye un escenario inventado por nosotros. Es una realidad que lleva al sufrimiento y la muerte a billones y billones de aves. Solo hay que mirar a cualquier gráfico que muestre los animales matados en los USA: a lo largo de decádas, según decrecía el consumo de mamíferos, las muertes de aves crecían exponencialmente.

Este es el motivo por el que no uso ningún argumento que pudiese, de alguna manera, apoyar la tendencia general de dejar solo las carnes rojas. Cualquier persona que decide "comer mejor" [dejando las carnes rojas] contrarresta con creces los beneficios causados por cada nuevo vegetariano.

En otras palabras: no usaré argumentos anti-carne. Nosotros difundimos argumentos pro-animales. Obviamente es atrayente decir "los veganos tienen una menor tasa de la enfermedad X", pero el objetivo no es decir algo que nos haga sentir bien o dejar en buen lugar a nuestra dieta. No hacemos activismo para justificar y idealizar nuestras elecciones. Nuestro objetivo es conseguir que el mayor número de animales no sufran.

Por supuesto los activistas podrían lanzar el mensaje de que comer aves es malo para la salud y el medio amabiente. Pero dejando a un lado la veracidad de semejantes argumentos medioambientales y de salud, sencillamente no reflejan la manera en que funciona el mundo. La gente no acepta como verdad absoluta lo que diga un vegano. Más bien se combina lo que se escucha de todas las fuentes, y se presta más atención a lo que dice nuestro doctor o nuestros amigos. Y por encima de todo, las  personas dan mucho más crédito a los consejos que las llevan a hacer lo que ya quieren hacer (por ejemplo seguir comiendo la comida ya conocida que sus familias y amigos comen).

Y más importante aún, sencillamente no tomamos decisiones basándonos en lo que resulta "perfecto" para nuestra salud o el medioambiente. Ninguno de nosotros, veganos incluidos, hacemos la cantidad de deporte que deberíamos, dormimos la cantidad de horas que deberíamos, usamos hilo dental cada día, trabajamos en la postura adecuada, dejamos de usar el coche, etc. Con escasas excepciones, todos seguimos nuestros hábitos de grupo. Para la mayoría de gente (y no para un sub-grupo que elijamos sesgadamente), si cambiamos en algo, cambiamos para hacerlo, de alguna manera, "mejor" (comer pollos en vez de vacas).

En otras palabras, no importa lo que los veganos digamos que es verdad o lo que nosotros queramos, la gente reaccionará desde el momento vital en el que se encuentre, basándose en lo que está acostumbrada a hacer y condicionada por lo que quiera realmente. No importa cómo de sólidos pensemos que sean nuestros argumentos, no importa cuán nobles sean nuestras intenciones o cuánta pasión pongamos. Cuando hacemos activismo sin tener en cuenta la naturaleza humana, la historia y los números [estadísticos], hacemos que sufran y mueran más animales.

Si queremos ayudar a los animales, necesitamos hacer activismo para los animales.




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